La zona de origen de la Raza se encuentra en las Sierras del Sistema Central en las que estaban presentes los diferentes biotipos que dieron lugar a la actual Avileña-Negra Ibérica.
La expansión se ha dirigido hacia zonas de difícil aprovechamiento por otras razas bovinas ó especies ganaderas, como son los diferentes sistemas montañosos del interior de la Península, así como los macizos de las franjas costeras. En la actualidad está presente en el Sistema Ibérico, sierras del Maestrazgo, Sierra Morena, Sierra de Cameros. ... También se localiza, desde hace mucho tiempo y vinculado a la trashumancia y a los diferentes núcleos de la Negra Andaluza, en los distintos sistemas adehesados del Centro y Sudoeste español: Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León, Madrid y en Andalucía.
En Portugal también hay establecido un importante núcleo de la raza que cuenta con unos 5.000 ejemplares en dos zonas muy definidas: alrededor de las dehesas fronterizas de Portoalegre y en la desembocadura del río Tajo. La denominación que recibe la raza en este país es la de bovino Preto ó Negro Ibérico, disponiendo en la actualidad de su propio Libro Genealógico.
Al no disponer de datos estadísticos sobre censos conjuntos Nacionales, la estimación sobre la situación actual de la raza es la de considerar un censo de alrededor de 105.000 reproductoras y unos 130.000 animales. Destacan por su importancia, los datos de inscripción en el Libro Genealógico con un total de 35.800 reproductoras (datos del año 2002);
es decir el 33 % del total de la raza, estando en la actualidad integrado por 342 ganaderías con explotaciones procedentes de 18 provincias y 8 Comunidades Autónomas.
La situación de la raza es la de un crecimiento moderado en sus efectivos, habiéndose producido en el país un deterioro importante de la cabaña, debido al mestizaje procedente de la reposición de reproductoras con las hembras de cruce industrial. Esto ha significado que, aún habiendo aumentado la cabaña de vacuno de carne, no se han incrementado los censos de ganado autóctono.
Los siguientes gráficos muestran la evolución de los distintos registros: